Protective clothing when using pesticides Meeting Kit – Spanish

QUÉ ESTÁ EN RIESGO

Trabajar con pesticidas no solo consiste en realizar el trabajo, sino también en protegerse mientras lo hace. Los pesticidas están diseñados para matar plagas, pero también pueden dañar a las personas si entran en contacto con la piel, los ojos o los pulmones. Sin la ropa protectora adecuada, incluso un pequeño derrame o una pequeña salpicadura pueden provocar erupciones cutáneas, quemaduras químicas, problemas respiratorios o problemas de salud a largo plazo. Ya sea que esté mezclando, aplicando o limpiando, su ropa es su primera línea de defensa. No usar el equipo de protección personal (EPP) puede ahorrarle unos minutos, pero podría costarle su salud.

CUÁL ES EL PELIGRO

Los pesticidas son tóxicos por naturaleza: están diseñados para matar insectos, malezas, hongos o roedores. Pero esos mismos químicos pueden ser extremadamente dañinos para las personas si entran al cuerpo a través de la piel, los ojos, la boca o los pulmones. Sin la ropa protectora adecuada, la exposición puede ocurrir rápidamente y tener consecuencias graves.

Absorción Cutánea: la Vía de Exposición n.º 1. La mayoría de las lesiones causadas por pesticidas se producen por contacto con la piel. Muchos pesticidas pueden absorberse a través de la piel y entrar en el torrente sanguíneo sin que usted se dé cuenta. Zonas como las muñecas, el cuello y los tobillos son especialmente vulnerables si no se cubren adecuadamente.

  • Algunos pesticidas son liposolubles, lo que significa que se absorben más rápidamente a través de la piel sudorosa o grasa.
  • Las mangas largas y los pantalones no son suficientes si la tela es absorbente o se satura.

Exposición de los Ojos y la Cara: Riesgos de Salpicaduras y Deriva. Mezclar y verter pesticidas concentrados es especialmente peligroso. Una pequeña salpicadura puede provocar quemaduras en los ojos, visión borrosa o daños permanentes. La deriva provocada por el viento también puede irritar o dañar los ojos y la piel si no se protege la cara.

  • Tareas de alto riesgo: abrir contenedores, mezclar concentrados, utilizar rociadores de mochila
  • Incluso la niebla o el vapor de las aplicaciones pueden irritar los ojos y las fosas nasales

Inhalación: Respirar el Riesgo. Sin un respirador o una protección facial adecuada, las finas gotas y vapores de pesticidas pueden entrar en los pulmones, especialmente durante la mezcla o la pulverización en áreas cerradas o mal ventiladas. Esto puede provocar dolores de cabeza, mareos, náuseas o problemas respiratorios a largo plazo.

Ropa Contaminada: Llevar el Riesgo a Casa. La ropa que se satura de pesticidas puede seguir exponiendo la piel durante todo el día y, si se lleva a casa, puede transferir los productos químicos al automóvil, la ropa sucia o los miembros de la familia. Si no se cambia de ropa o se lava por separado, el riesgo no desaparece al terminar el turno.

COMO PROTEGERSE

La mejor manera de evitar la exposición a los pesticidas es usar siempre la ropa protectora adecuada, desde la mezcla hasta la aplicación y la limpieza. Los pesticidas son productos químicos potentes, y su equipo es su escudo. A continuación le indicamos cómo utilizarlo correctamente:

Use Ropa Resistente a los Productos Químicos, No Cualquier Equipo de Trabajo

La ropa debe estar fabricada con materiales resistentes a los productos químicos, no con tejidos normales como el algodón o el denim. Busque EPP etiquetado para uso con pesticidas, incluyendo overoles, chamarras de manga larga, pantalones y delantales que estén recubiertos o hechos de materiales no absorbentes.

Asegúrese de que su ropa le quede bien y no deje la piel expuesta alrededor de las muñecas, el cuello o los tobillos.

Ejemplo: si se está vistiendo y nota un espacio entre el guante y la manga, deténgase y ajústelo. Esa zona abierta es una vía directa para la exposición a productos químicos.

Utilice los Guantes Adecuados: Impermeables y sin Forro

Utilice siempre guantes sin forro y resistentes a los productos químicos, como los de nitrilo o neopreno. Evite los guantes de cuero, tela o con forro, ya que absorben los pesticidas y los retienen contra la piel. Los guantes deben extenderse más allá de la muñeca y llevarse debajo de las mangas para evitar que los productos químicos goteen en el interior.

Proteja sus Ojos y su Rostro: No se Arriesgue a Recibir Salpicaduras

Use gafas de seguridad, un protector facial o un respirador de cara completa, especialmente al mezclar o verter concentrados. Incluso una pequeña salpicadura puede causar lesiones oculares graves o quemaduras químicas.

Protección Respiratoria: Bloquee lo que no Puede ver

Dependiendo del pesticida y del método de aplicación, es posible que se requiera un respirador aprobado por el NIOSH. Siempre revise la etiqueta para obtener orientación y use el tipo de cartucho o filtro adecuado. Los vapores y la niebla fina pueden causar daño pulmonar con el tiempo, especialmente en invernaderos, tanques de rociado o espacios cerrados.

Cambie, Limpie y Separe el Equipo de Trabajo

  • Cámbiese de topa inmediatamente después de manipular pesticidas; nunca use equipo contaminado en su vehículo o en su casa.
  • Lave el EPP por separado de la ropa de casa en agua caliente con detergente.
  • Guarde el EPP en un área designada y bien ventilada, lejos de alimentos, bebidas o Artículos Personales.

Siga las Instrucciones de la Etiqueta: es la ley y su red de seguridad.

Todas las etiquetas de pesticidas incluyen el EPP requerido; léalas antes de comenzar. No adivine ni suponga qué es seguro. La etiqueta le indica qué protección es legal y médicamente necesaria para ese producto específico.

Consejo Adicional:

Si está a punto de rociar y el viento sopla hacia su lado desprotegido, deténgase y cambie de posición, o espere hasta que cambie el viento. Rociar contra el viento puede hacer que los pesticidas lleguen directamente a su piel, cara o pulmones, incluso si lleva puesto algún EPP. Trabaje siempre con el viento a su espalda y compruebe la dirección del viento antes de cada aplicación.

CONCLUSIÓN

Los pesticidas son herramientas poderosas, pero son tan peligrosos para las personas como para las plagas si no se manejan con cuidado. La ropa protectora adecuada mantiene esos químicos lejos de tu piel, de tus pulmones y de tu familia. No tomes atajos. Equípate adecuadamente, siempre, y protege lo que más importa: tu salud.